dc.description.abstract | La estandarización de una lengua solamente es el primer paso en el proceso de reintroducir una lengua en la sociedad. El segundo paso es el proceso de normalización, el que se está haciendo actualmente en la región vasca en España con el euskera batua. Aunque entre el euskera y el castellano no hay una situación diglósica (Ferguson 1959) si falta un cierto prestigio por el euskera que se puede aumentar con la ayuda gubernamental (Fishman 1991).
Para hacerlo se han hecho varios planes de normalización del euskera: planes especialmente por las ciudades, planes generales para la promoción de la lengua y planes hechos específicamente por ciertos ámbitos. Estos planes son relativamente nuevos y tratan de aspectos diferentes: tienen que tener en cuenta las leyes del país, la opinión pública y de los trabajadores y además los partidos políticos tienen su interés en estos planes. Por lo tanto, hay obstáculos en la formulación de las acciones necesarias y en la ejecución de ellas. Sin embargo, ya han tenido varios éxitos y hay lecciones que se pueden aprender de los planes.
Para poder determinar las influencias que han tenido las varias partes en el desarrollo de los planes se han analizado tres planes de normalización. Se empieza el trabajo con un breve repaso de la historia del proceso de la estandarización y normalización del euskera batua. Seguidamente se presta atención a las leyes y tratados relevantes al proceso de la normalización y finalmente se analiza los planes. Se han analizado 3 planes actuales: 1 plan general, el plan general para la promoción del euskera y 2 planes específicas, el plan de la normalización del euskera en osakidetza (que es el servicio de la salud) y el plan de normalización en la administración de justicia.
Después de analizar los planes se han hecho entrevistas semi estructuradas con un empleado de cada plan. De este modo se intentaba saber los problemas que han tenido y las influencias que ellos han percibido en el proceso. Los resultados más llamativos fueron que había problemas tanto de la legislación española, que dificulta la exigencia del euskera, como de los sindicatos que frustraban el requisito de un cierto nivel del euskera para un puesto de trabajo. Los éxitos más significativos de los planes fueron la gran participación de la ciudadanía que ha hecho un esfuerzo enorme a la normalización del euskera. Como dice Iglesias (2012) “pero nunca hay que dejar de señalar que la mejora en la situación del euskera se debe a la voluntad y al esfuerzo social. (156)”. Para futuras investigaciones se recomienda analizar más planes y tal vez comparándolos con otros planes de normalización como los del gallego o el catalán. | |